El artículo está muy bien expuesto ya que aporta cantidad de datos reales, recogidos de diferentes lugares, y al ser un tema tan atractivo como éste, sin duda me decanto por él. Lo que más me ha impactado del tema es la temprana edad en la que comienzan los jovenes a beber, con tan solo 14 años, sin ningún tipo de persona adulta que los supervise, y bebiendo sin control.

                Me parece que es una buena actividad hacer tu particular ``chiringuito´´,  y no ir de bar en bar, puesto que al cabo de unas horas y viendo lo mal que estamos económicamente,  sin dinero no hay nada que hacer, y de este modo alargamos la noche sin necesidad de irnos a casa por falta de dinero. Ahí estoy de acuerdo, yo mismo lo hago, siempre y cuando se respete a los vecinos y no se les cause muchas molestias, soy consciénte de que tienen que aguantar estos panoramas fin de semana sí, y fin de semana también. La hora de llegada a casa me parece respetable, siendo menor de 18 años, las 3 de la madrugada es una buena hora para ir a casa.

               Está claro que lo mejor de hacer botellón es estar con tus amigos, bebiendo tranquilamente, sentado, sin ningún tipo de agobios y con total libertad para reír, etc...