Nos creemos racionales, pero la mente nos juega malas pasadas. Si nos dan una información de dos formas distintas, nuestro cerebro de forma inconsciente siempre cogerá la que nos de una visión positiva o favorable del tema.
Si nos tenemos que operar, y el médico nos dice que en el 80% de los casos el resultado es bueno, nos quedamos tranquilos, pero si nos dijera que hay un 20% de probabilidades que salga mal, no nos operariamos, si lo miramos bien, la información es la misma, pero nuestro cerebro siempre verá antes el lado bueno, el positivo.
En un congreso médico explican un nuevo tratamiento, a unos participantes se les dice que un determinado tratamiento es efectivo en un 97%, a otros, sin embargo, les dicen que no es efectivo en un 7%, los datos dicen lo mismo, pero los que han recibido la información del 7% no recomendarán este tratamiento a sus pacientes.
Si en política nos dicen que el 55% de la población está a favor de un tema "X", y el 45% está en contra, la opinión generalizada será que la población está a favor, pero, analizando los datos, la opinión está dividida en un 50% aproximadamente.
Es también importante el orden de las palabras a la hora de convencer a la gente, si oímos que :
"Pedro es trabajador, inteligente, impuntual y ruidoso"
"Pedro es impuntual, ruidoso, trabajador e inteligente"
En las dos frases se dice los mismo, pero nuestro cerebro cogerá por defecto, siempre, los primeros adjetivos, en el primer caso, Pedro será una persona trabajadora, en el segundo impuntual.
Pero ....
Me ha gustado tu trabajo, pero eres impuntual
Eres impuntual, pero me ha gustado tu trabajo
En las dos frases nos dicen lo mismo, sin embargo, inconscientemente, nos queda grabado lo que figura despues del pero.
Sin darnos cuenta, utilizando este tipo de estrategias, nos creemos cosas que de otra forma ni siquiera tendríamos en cuenta.
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