Los Balleneros Vascos


          Los Balleneros Vascos fueron pescadores de toda la costa Cantábrica, dedicados a la caza de ballena aproximadamente entre los siglos XII y XVI.

          El periodo de más esplendor, fueron sobre todo los años 60 y 70 del siglo XVI.

          La visita anual de las ballenas Vascas o ballena franca glacial, mamífero de gran tamaño y de movimientos lentos que nadaban cada otoño desde las aguas del Ártico al Sur y a menudo eran vistas cerca de las costas del Golfo de Vizcaya propicio que los pescadores Vascos perfeccionaran sus técnicas de caza y comprendieron que merecía la pena navegar en mayores embarcaciones hacia Asturias y Galicia en donde la temporada ballenera era mas rentable.

              A sus técnicas ballenera se añadió su pericia en la organización y el aprovisionamiento para viajes de pesca de larga distancia.

          Navegaron a mar abierto por aguas desconocidas cada vez más lejos de la seguridad del viejo Cantábrico y de sus puertos hasta lograr llegar los primeros al mar del Norte y progresivamente a Islandia y las costas de Terranova en Canadá. Por lo que después del descubrimiento de Terranova, los marinos Vascos no encontraron dificultad en prepararse eficientemente para la arriesgada empresa de la pesca transatlántica.

          Se desvelo como el destino deseado por unos cazadores de ballenas ya experimentados, aunque en principio se acercaran atraídos por sus riquísimos bancos de bacalao.

 

 

          Allí, lucharon a diario no sólo contra las ballenas, sino también contra unas condiciones climatológicas extremas. Los vientos del Norte, los hielos amenazantes, una mar desesperada y contra un frío polar. Un decorado terrible donde los hombres sobrevivían gracias a la fe, al valor y al trabajo en equipo.

          La aventura de Terranova entra dentro de la dinámica empresarial que hacía posibles las expediciones, financiadas por cofradías, ayuntamientos o adinerados. Todos con  un objetivo común, poder comercializar los productos que se extraían de la ballena 

                     -El saín: grasa de ballena: se utilizaba en el alumbrado.

                    -Las barbas: uno de los escasos materiales flexibles se utiliza para corsés etc   

                    -La carne: apenas consumida en España, pero se salaba y se vendía a los franceses.

          La distribución del “saín” en Europa y en la penínsulaº  fue un gran negocio. Las poblaciones de la costa disponían de lonjas con grandes tinajas donde se almacenaba la grasa a la espera de que los arrieros la acercaran al interior.

          Donostia como puerto marítimo y Altzola como puerto fluvial, se convirtieron en los puntos más destacados.

 

         Curiosidades, Historias y leyendas

           Son numerosas las historias sobre las balleneras. Una de las mas importante es la que habla sobre la posibilidad de que llegasen al continente americano en el año 1375 (a Terranova) mucho antes que lo hiciera Colon en 1492. Aunque parece ser que los primeros en llegar fueron los Vikingos.

                    -Pidgin: una mezcla de lenguas: el vasco-islandés en Islandia y el algonquino-vasco en Terranova.

          De estas andanzas nos han quedado los esqueletos completos de tres ballenas francas glaciares:

                    -Museo de la Sociedad Oceanográfica de Guipuzcoa (cazada en San Sebastian).

                    -Museo Zoológico de Copenhague (cazada en Zarauz).

                    -Museo Zoológico de Nápoles (cazada en Guetaria).

          Algunos pueblos tienen ballenas en sus escudos:

                    -En Guipuzcoa: Fuenterrabía, Motrico, Guetaria, San Sebastian y Zarauz.

                    -En Vizcaya: Bermeo, Lekeitio, Plencia, Ondarroa, Castro Urdiales (que en aquella época estaba ligada a Vizcaya).

          Los balleneros Vascos son un símbolo de una época heroica, comparable con los cowboys americanos, los vikingos escandinavos o los Samuráis japoneses.

          Expedición “ Apaizac Obeto” la cual recreo una txalupa ballenera y reconocieron las rutas de los balleneros vascos, utilizando la indumentaria y alimentación de la época.

Lo que continuación se relata es verídico, le paso a esta expedición:

          En el extremo sur de Terranova, un anciano de rostro cuarteado por el viento y el salitre, observaba con extrañeza, la arribada a puerto de una pequeña embarcación a vela y remo que ha surgido de entre las brumas del tiempo. El anciano se acerca a la embarcación y les pregunta:

          -¿De donde venís?

          -De Quebec -Responde uno de los tripulantes.

          -¿De Quebec? - el viejos señala los remos y las velas - ¿En eso? - ¿De donde sois?

          -Vascos – responde otro.

          -¿Pero…existen los vascos? – pregunta sorprendido el viejo marino.

           Los tripulantes asienten al unísono y se miran entre sí extrañados ante la reacción del viejo, el cual sentencia:

          - Cuando yo era niño, mi abuelo me contaba que los primeros perros que llegaron a esta isla fueron traídos por los Vascos para cazar. Yo siempre he creído que los vascos eran personajes de cuento.